Los estudiantes son colaboradores clave en la creación de comidas escolares más nutritivas que se ajusten a sus necesidades y preferencias. Varios beneficiarios del Centro de Innovación del Sistema Alimentario Escolar del Lago Michigan (Lake Michigan School Food System Innovation Hub), cuyas iniciativas se están llevando a cabo en toda la región, compartieron esta opinión en una reunión que tuvo lugar a principios de este año.  

Este mes de abril, líderes de la alimentación escolar de Illinois (IL), Indiana (IN), Michigan (MI) y Wisconsin (WI) se reunieron en el Centro de Innovación (Innovation Hub) no solo para intercambiar ideas, sino también para defender una poderosa verdad: los estudiantes deben ocupar un lugar central en todas las decisiones sobre las comidas escolares. A continuación, le mostramos cómo lo están haciendo y cómo usted puede hacerlo también.

Imaginar el futuro 

El objetivo de la iniciativa Compre Local, Cocine Fresco Illinois (Buy Local, Cook Fresh Illinois), que surge de la colaboración de organizaciones sin ánimo de lucro, granjas, empresas alimentarias y tres escuelas rurales del centro de Illinois, es enseñar a los equipos de alimentación de las escuelas a cocinar desde cero con ingredientes locales.  

Con el fin de poner en marcha el proyecto, los alumnos y el personal se reunieron para debatir qué querían comer y cocinar. “Trabajar mano a mano con los estudiantes y [aprender] lo que les gusta y lo que no les gusta garantiza que, cuando ese producto salga, los estudiantes lo disfruten”, afirmó Greg Christian, fundador de Beyond Green Partners y del Instituto de Alimentos Sostenibles de América (Sustainable Food Institute of America).  

Greg agregó que los estudiantes no suelen participar en este tipo de trabajo estratégico: “Nos sentamos con ellos, [preguntándoles] ‘¿Qué quieres hacer?’, ‘¿Por qué quieres hacerlo?’, ‘¿Qué se va a interponer [en] tu camino?’ Y luego escribimos las ideas”.  

Cosechar juntos

Escuela Verde, una pequeña escuela secundaria pública de gestión autónoma en Milwaukee, colabora con Hundred Acre Farm (Granja de cien acres), una granja hidropónica urbana local, para formar a los estudiantes en el cultivo y la preparación de verduras. 

En primer lugar, los estudiantes visitan la granja para recibir entrenamiento práctico sobre el cultivo de verduras en un entorno hidropónico. Más tarde, cuando pueden llevar las verduras de vuelta a la escuela, elaboran recetas para utilizarlas en su cafetería, New Line Cafe (Café Nueva Línea), dirigida por estudiantes. La asesora de Escuela Verde, Monica Beltran, indicó: “Las utilizamos para hacer sándwiches, ensaladas y wraps. Además, exploramos diferentes formas de utilizar cada una de las verduras”.  

Permitir que los estudiantes se hagan cargo de la elaboración de las recetas “realmente los anima a explorar cómo utilizar lo que tienen”, continuó, “así como a conocer distintas salidas profesionales y, en última instancia, a desarrollar habilidades para la vida”. 

El Proyecto Futuros Alimentarios (Food Futures Project), una colaboración del sistema alimentario escolar en la Península Superior de Michigan, tiene sus raíces en la opinión y la elección de los estudiantes. En primer lugar, los estudiantes decidieron trabajar con papas, un ingrediente popular en las comidas escolares y un cultivo que crece bien en la región. Luego, ayudaron a plantar y cosechar 300 libras de papas. A continuación, las transportaron a Northwoods Test Kitchen (Cocina de Pruebas Northwoods) para que sean cortadas en rodajas y congeladas para su uso en las comidas escolares. Ahora, los responsables de la alimentación escolar están buscando formas de incorporar equipos de procesado a menor escala en sus cocinas para que la preparación sea más económica y eficiente.

“Se incorporó la opinión de los estudiantes, mediante pruebas de sabor y su participación en la escuela, para orientar el proceso de [decidir] lo que desean que se cultive y se sirva en sus cafeterías”, afirmó Alison Stawara, gerente de la granja en Partridge Creek Farm (Granja Partridge Creek).  

Participar en pruebas de sabor 

Mientras desarrollaban una nueva hamburguesa de frijoles negros y ternera para las escuelas secundarias de Proviso Township, los socios McCann Meat Company y Common Market Great Lakes (El Mercado Común de los Grandes Lagos) reunieron a 55 estudiantes para que dieran su opinión.  

Los estudiantes participaron en pruebas de sabor durante la clase de salud en la escuela, que se encuentra en el oeste del condado de Cook, cerca de Chicago. Probaron la hamburguesa de

ternera tradicional que se sirve en todo el sistema escolar y luego el nuevo producto, que tiene menos grasas saturadas y sodio, como también más fibra, y que además apoya a los productores locales de alimentos. 

El Subgerente de Servicios de Nutrición, Roberto Gonzales mencionó: “La mayoría [de los estudiantes] dijo que les gustó el sabor; solo señalaron que la textura les resultó un poco diferente. Así que hablamos con el productor [y] le hicimos saber que los niños decían que estaba demasiado compacta, más parecida a una salchicha que a una hamburguesa. Estamos trabajando con ellos para ver cómo podríamos conseguir un producto mejor [para] los estudiantes”. 

Realizar una encuesta 

El club de cocina de la escuela Rooted School Indianapolis es una celebración de la vida sana a través de la cocina práctica. La clase quincenal de 20 estudiantes, que se inició en febrero de 2025 y continuó hasta el final del curso escolar, se ha hecho tan popular que ahora están rotando a los estudiantes dentro y fuera del programa.  

El Club de Cocina comenzó su trabajo encuestando a los alumnos sobre sus preferencias.

Ma'at Lands, directora ejecutiva de la escuela pública de gestión autónoma del Eastside de Indianápolis, comentó: “Los alumnos votaron las recetas… incorporamos sus opiniones y eso generó más entusiasmo. Estamos buscando diferentes formas de involucrar a los estudiantes, para que también vean que pueden hacerlo en casa”.  

Las reuniones mensuales de los socios del proyecto incluyen a un representante de los estudiantes. Basándose en la encuesta y en sus comentarios, la escuela creó un bufé de ensaladas, un elemento que a los estudiantes les encanta.  

Crear recursos para llevar a casa 

Una reciente serie de pruebas de sabor para estudiantes en LaCrosse, Wisconsin, facilitada por la División de Extensión de la Universidad de Wisconsin (Division of Extension at University of Wisconsin), Madison, contó con productos cultivados por agricultores Hmong locales.  

La docente en nutrición Hmong Emily Yang afirmó: “Los estudiantes se mostraron muy interesados en experimentar y esperaban con impaciencia cada prueba de sabor. Aplicaron los conocimientos que aprendieron de forma creativa, [como] probar las palomitas normales con cilantro”.   

Cada estudiante recibió tarjetas con información sobre las verduras que comían, que incluía las diferentes variedades, la temporada de cultivo en Wisconsin, dónde comprarlas, cómo almacenarlas, cómo comerlas y cómo se preparan tradicionalmente. 

Emily comentó que las tarjetas mostraban imágenes de la verdura en su conjunto. “A los estudiantes les resultó mucho más claro de dónde procedía ese vegetal y cómo podían comerlo”.  

Obtenga apoyo para su proyecto 

Cuando los estudiantes participan en la toma de decisiones, la planificación y la preparación de las comidas escolares, es más probable que disfruten su comida y piensen de manera más amplia y creativa sobre su conexión con el sistema alimentario local. 

¿Conoce alguna forma de hacer que las comidas escolares sean más locales, más nutritivas y más amadas? Más información sobre oportunidades de subvención del Centro de Innovación del Sistema Alimentario Escolar del Lago Michigan.